26 OCT 2026

Fútbol femenino en Uruguay: 30 años de una historia que hizo camino

A tres décadas de la disputa del Campeonato Inaugural, la AUF recuerda los primeros pasos de una disciplina que comenzó a consolidarse en 1996, con el impulso de sus protagonistas y siete equipos que abrieron el camino del fútbol femenino en Uruguay

El 27 de octubre de 1996 marcó un antes y un después para el fútbol femenino uruguayo. Con la disputa del Campeonato Inaugural, la Asociación Uruguaya de Fútbol dio un paso fundamental para consolidar la disciplina, que comenzó a organizarse meses antes gracias al impulso de sus primeras protagonistas.

Tres décadas después de aquella primera jornada, el fútbol femenino uruguayo conmemora un aniversario que invita a volver sobre sus raíces y reconocer a quienes trabajaron para que las mujeres tuvieran su lugar en la estructura del fútbol nacional.

El camino comenzó a gestarse durante 1996, bajo la conducción de Matilde Reisch al frente del departamento femenino de la AUF. En enero de ese año se organizó en Nautilus una actividad destinada a mujeres futbolistas, en la modalidad de fútbol cinco, que constituyó uno de los primeros pasos para impulsar la disciplina dentro de la Asociación.

Meses más tarde, el 23 de julio, quedó asentada la primera acta escrita. En aquella instancia participaron representantes de Basáñez, Cerro, Danubio, Liverpool, Nacional, Rampla Juniors y Rentistas, junto a Reisch, con el objetivo de desarrollar tanto el fútbol sala como el fútbol once. La organización de la actividad también contempló el registro de las futbolistas, que comenzó el 15 de agosto.

Silvia Arébalo, de Cerro, fue la primera jugadora fichada. Ese mismo día también se registraron Mirta Díaz y Alejandra Laborda, de Danubio, dos nombres que integraron aquel grupo pionero. Ambas continuaron vinculadas a las canchas con el paso de los años, aunque con recorridos diferentes: Díaz mantuvo su actividad de manera ininterrumpida, mientras que Laborda regresó luego de un breve retiro.

Como antesala de la competencia oficial, en setiembre se organizó un torneo amistoso de una jornada en el estadio Olímpico. Con los primeros pasos administrativos y deportivos cumplidos, la disciplina quedó preparada para iniciar su primera competición oficial.

El comienzo de la competencia

El domingo 27 de octubre de 1996 se disputó la primera fecha del Campeonato Inaugural, el primer torneo de fútbol femenino organizado por la AUF. Siete equipos formaron parte de aquella edición: Basáñez, Bella Vista, Cerro, Danubio, Liverpool, Rampla Juniors y River Plate.

El estadio José Nasazzi fue escenario del encuentro que abrió la historia de la competición. Desde las 13h, Cerro y Liverpool protagonizaron el primer partido oficial, que terminó con triunfo albiceleste por 4-3.

La jornada continuó con los enfrentamientos entre Basáñez y Danubio, y Bella Vista vs River Plate, mientras que Rampla Juniors tuvo fecha libre.

La competencia recorrió distintos escenarios del fútbol uruguayo. Tras la jornada inaugural, el campeonato pasó por el estadio Olímpico, el Luis Tróccoli, el Belvedere, La Bombonera, el parque Méndez Piana y el estadio Jardines del Hipódromo, llevando la actividad a las canchas de los clubes participantes.

Al cierre del torneo, Rampla Juniors se consagró campeón, Cerro finalizó en la segunda posición y Danubio completó el podio. La conquista dio inicio a una trayectoria destacada del conjunto picapiedra en la disciplina: con diez títulos obtenidos en las temporadas 1996, 1998, 1999, 2001, 2002, 2003, 2004, 2005, 2006 y 2008, se convirtió en la institución más laureada de la historia del campeonato.

Tres décadas de historia

La fecha del 27 de octubre fue establecida como el aniversario del fútbol femenino uruguayo por el Consejo de Fútbol Femenino y la Mesa Ejecutiva de Fútbol Femenino, en reconocimiento a aquella primera jornada oficial.

A 30 años de ese comienzo, la efeméride permite reconocer el trabajo de quienes impulsaron la organización de la disciplina, de los clubes que participaron en sus primeras competiciones y de las futbolistas que abrieron camino para las generaciones siguientes.

Aquel Campeonato Inaugural fue mucho más que una competencia: representó la concreción de un proceso de organización y el punto de partida de una historia que continúa escribiéndose en el fútbol uruguayo.