El
proyecto estructural de rehabilitación del Estadio
Charrúa, fue encargado al ingeniero Juan Berta, que
ya había asesorado a la Comisión Administradora
del Field Oficial (CAFO), en 1983, integrando, honorariamente,
junto con otros dos ingenieros, Armando Gatto y Elías
Pérez, la Comisión para el Estudio de la Situación
y Relevamiento de la estructura del Estadio Centenario.
El equipo de ingenieros estudió, primero, los antecedentes.
Realizó visitas, relevamientos y buscó información
adicional, estudios complementarios, de suelos y del estado
actual de la estructura. Hizo un análisis de los temas
a solucionar, vio las patologías y redactó los
pliegos necesarios para la contratación para la contratación
de las obras de reparación. Inmediatamente, se hizo
un cronograma de trabajos teniendo en cuenta los tiempos que
la AUF requiere para poder volver a utilizar el escenario.
Inmediatamente, con esos valiosos elementos documentales,
el Presidente de la AUF, Eugenio Figueredo, a través
de sus importantes vinculaciones en el fútbol internacional.
Obtuvo el apoyo de la FIFA para que, a través del otorgamiento
de un nuevo “Proyecto Goal” se lograra la financiación
del mismo.
La cancha está en muy buenas condiciones, por lo que
solo hay que realizar tareas de mantenimiento para preservarla
en ese estado, mientras se ponen en marcha las obras de readecuación
de la estructura de las tribunas para corregir las deficiencias
detectadas. El costo de los trabajos superará los cuatrocientos
mil dólares, que serán proveídos por
los fondos de la FIFA para el “Proyecto Goal”.
Entre tanto, el Presidente de la AUF, Eugenio Figueredo, asegura
que se dotará al escenario de iluminación, analizándose
en estos momentos la posibilidad de colocarle césped
artificial, ya que por resolución de la FIFA, a partir
del 1 de julio pasado, este tipo de superficie es reglamentaria
para jugar al fútbol y ha sido aprobada por el organismo
que rige los destinos del fútbol mundial.
De esta forma, el Estadio Charrúa, cual si fuera un
nuevo Lázaro del fútbol, resucita. En pocos
meses, se convertirá en el gran estadio de alternativa
del fútbol uruguayo, finalidad para la cual fue inaugurado
en 1984. Por diversos motivos, hasta el presente, ese objetivo
no se había alcanzado plenamente. En cambio, por el
impulso del Consejo Ejecutivo de la AUF, la capital del Uruguay
recuperará un gran escenario, enclavado en un hermoso
parque y dotado de un bucólico ambiente que lo transforma
en espacio ideal para el esparcimiento de toda la familia
que puede concurrir a presenciar partidos de fútbol.
Con un hermoso lago artificial contiguo y una importante construcción
que puede adaptarse a distintos fines, la ciudad de Montevideo
será la beneficiada al poner en marcha una infraestructura
deportiva de primer nivel. Por otra parte, la rehabilitación
y el uso del Estadio Charrúa, potenciará al
Estadio Centenario a su verdadera condición de >Monumento
Histórico del Fútbol Mundial, reservado para
los grandes partidos locales y de la Selección Uruguaya. |